Estimado Maestro Federico y apreciables compañeros del grupo 3.
Me permito expresarles mi más cordial bienvenida a este mi primer blog. Invito a tod@s atentamente a externar su punto de vista de esta modesta participación, con la que me inicio en la utilzación de esta, para mí, novedosa tecnología de los micromedios. Espero sus siempre enriquecedores y edificantes comentarios.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Los saberes de mis estudiantes
Para indagar acerca de los usos que mis alumnos le dan a Internet, apliqué una encuesta a un grupo de tercer semestre, integrado por 23 alumnos.Los hallazgos resultantes de la aplicación del cuestionario, se puede resumir de la siguiente manera:Las frecuencia mayores se obtuvieron en el uso de Internet como espacio de comunicación, particularmente en el rubro compartir, pues a través del correo electrónico 22 estudiantes señalaron que intercambian mensajes y archivos con algunos maestros y compañeros, con fines académicos y de socialización. Asimismo 19 alumnos expresaron que realizan actividades de chateo con el objeto de ampliar sus relaciones amistosas e intercambiar información diversa índole.
El segundo lugar, en cuanto a frecuencia, corresponde a la utilización de Internet como reservorio, pues 18 alumnos navegan en Internet para obtener información relativa a trabajos y tareas escolares, lo mismo que para bajar y escuchar música.
Siguiendo el orden decreciente, 17 estudiantes acceden a la red para bajar fotos de temas diversos, y 14 observan videos, principalmente de entretenimiento.Otro uso importante de la Internet como espacio de comunicación, es el que se refiere al especto buscar, ya que, con una frecuencia de 17, los educandos manifestaron que ingresan a la red para realizar búsquedas relacionadas con el incremento de su acervo cultural, a través de sitios Web de diversas regiones del mundo.
Con valores menores en la frecuencia, ocho jóvenes dijeron haber utilizado la Internet como espacio de comunicación para crear páginas Web, metroflogs o cuentas de correo electrónico; tres para solicitar asistencia técnica relacionada con la aplicación de programas antivirus o solución de problemas de software o hardware; dos para ejecutar juegos en línea; y uno para realizar compras.
La estrategia que se propone, en acuerdo con el grupo encuestado, se orienta a crear un ambiente de enseñanza entre pares, mediante el nombramiento de monitores, seleccionando para el desempeño de este rol a los alumnos que van manifestando y demostrando ser expertos en el desarrollo de alguna tarea con el uso de Internet.
Para la socialización, enseñanza y aprendizaje de los conocimientos y destrezas que implican diversos usos de Internet, se conformarán equipos de trabajo encabezados por un monitor que, con mi orientación y apoyo, enseñará a los demás miembros del equipo, empleando para ello el céntro de cómputo. La estrategia se implementaría a lo largo de todo el semestre lectivo, estableciendo un programa y horario que no afecte las actividades académicas contempladas en los programas de las asignaturas.
En el instrumento de diagnóstico aplicado se encontró que la mayoría de los estudiantes sabe utilizar diversos buscadores para indagar acerca de los temas de sus tareas, lo mismo ocurre con el correo electrónico, pues es utilizado con regularidad para el intercambio de cuestiones académicas. También el Chat es recurrentemente empleado aunque sólo con fines de socialización. Sin embargo son unos cuantos alumnos los que saben crear un metroflog, bajar, crear y editar videos. Estos aspectos serán los que algunos alumnos enseñarán a sus compañeros y, con mi asesoría, se emplearán para fortalecer las actividades de aprendizaje.
Las evidencias que se obtengan son precisamente los metroflogs creados, los videos obtenidos de la red y los creados y editados. Ambos aprendizajes se emplearán, con mi asesoría , en presentaciones temáticas y otras estrategias de aprendizaje que apoyen los contenidos programáticos de las asignaturas, y en general la formación integral de los jóvenes.
El segundo lugar, en cuanto a frecuencia, corresponde a la utilización de Internet como reservorio, pues 18 alumnos navegan en Internet para obtener información relativa a trabajos y tareas escolares, lo mismo que para bajar y escuchar música.
Siguiendo el orden decreciente, 17 estudiantes acceden a la red para bajar fotos de temas diversos, y 14 observan videos, principalmente de entretenimiento.Otro uso importante de la Internet como espacio de comunicación, es el que se refiere al especto buscar, ya que, con una frecuencia de 17, los educandos manifestaron que ingresan a la red para realizar búsquedas relacionadas con el incremento de su acervo cultural, a través de sitios Web de diversas regiones del mundo.
Con valores menores en la frecuencia, ocho jóvenes dijeron haber utilizado la Internet como espacio de comunicación para crear páginas Web, metroflogs o cuentas de correo electrónico; tres para solicitar asistencia técnica relacionada con la aplicación de programas antivirus o solución de problemas de software o hardware; dos para ejecutar juegos en línea; y uno para realizar compras.
La estrategia que se propone, en acuerdo con el grupo encuestado, se orienta a crear un ambiente de enseñanza entre pares, mediante el nombramiento de monitores, seleccionando para el desempeño de este rol a los alumnos que van manifestando y demostrando ser expertos en el desarrollo de alguna tarea con el uso de Internet.
Para la socialización, enseñanza y aprendizaje de los conocimientos y destrezas que implican diversos usos de Internet, se conformarán equipos de trabajo encabezados por un monitor que, con mi orientación y apoyo, enseñará a los demás miembros del equipo, empleando para ello el céntro de cómputo. La estrategia se implementaría a lo largo de todo el semestre lectivo, estableciendo un programa y horario que no afecte las actividades académicas contempladas en los programas de las asignaturas.
En el instrumento de diagnóstico aplicado se encontró que la mayoría de los estudiantes sabe utilizar diversos buscadores para indagar acerca de los temas de sus tareas, lo mismo ocurre con el correo electrónico, pues es utilizado con regularidad para el intercambio de cuestiones académicas. También el Chat es recurrentemente empleado aunque sólo con fines de socialización. Sin embargo son unos cuantos alumnos los que saben crear un metroflog, bajar, crear y editar videos. Estos aspectos serán los que algunos alumnos enseñarán a sus compañeros y, con mi asesoría, se emplearán para fortalecer las actividades de aprendizaje.
Las evidencias que se obtengan son precisamente los metroflogs creados, los videos obtenidos de la red y los creados y editados. Ambos aprendizajes se emplearán, con mi asesoría , en presentaciones temáticas y otras estrategias de aprendizaje que apoyen los contenidos programáticos de las asignaturas, y en general la formación integral de los jóvenes.
Mi aventura de ser docente
La lectura del artículo del maestro Esteve me pareció sumamente interesante y con mucho apego a la realidad de mis inicios en la docencia. Al confrontar las ideas de este gran educador con mi propia percepción como docente, me doy cuenta de que no obstante que, como bien lo señala, “se aprende a ser profesor por ensayo y por error”, he superado muchas dificultades, pero siento que debo variar más mis técnicas de enseñanza y de aprendizaje, creo que los resultados serían mejores y mi sensación de ser útil a los demás sería mayor.
He opinado que en las tareas de enseñanza adquirimos conocimientos nuevos todos los días, aprendemos de nuestros alumnos, de nuestros compañeros de nuestro entorno. Relacionado con mi modesta aportación, el profesor Esteve describe la magistral idea de Mª Carmen Díez, quien define a la escuela como “…un sitio donde vamos a aprender…”, y las no menos relevantes definiciones de Fernando Corbalán cuando señala que “Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También la del profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias…”. Considero que estos extraordinarios conceptos hacen de la profesión docente algo mágico y apasionante.
La lectura me hizo reflexionar también sobre otras cosas. Y es que en el diario quehacer docente frecuentemente pierdo de vista el lado humano del conocimiento. Creo que nunca es tarde para retomar el rumbo y que es hora de considerar el maravilloso descubrimiento del profesor Esteve: “que el objetivo es ser maestro de humanidad”.
Mi identidad como profesor no ha estado exenta de situaciones complejas. Originalmente no elegí esa profesión. Habiendo estudiado otra carrera me sentí atraído por la docencia y decidí incursionar en ella, pero inicié con una percepción errónea de su verdadera esencia. Yo quería aplicar los estilos de mis maestros de la escuela superior, creía que el rigor académico y la calidad consistían en mantener un nivel “elevado” en la exposición de contenidos, práctica que no resultaba adecuada para todos los alumnos. Hace ya un buen tiempo que me percaté del error y he tratado de tomar el camino correcto.
Mi percepción acerca de la poca valoración que algún sector de la sociedad le otorga a la profesión docente era algo que en mis inicios en la docencia me causaba cierto grado de insatisfacción. Hoy estoy plenamente convencido de que ser y sentirse útil, a través de la noble y maravillosa profesión docente, es un orgullo y una de las cosas más satisfactorias.
He opinado que en las tareas de enseñanza adquirimos conocimientos nuevos todos los días, aprendemos de nuestros alumnos, de nuestros compañeros de nuestro entorno. Relacionado con mi modesta aportación, el profesor Esteve describe la magistral idea de Mª Carmen Díez, quien define a la escuela como “…un sitio donde vamos a aprender…”, y las no menos relevantes definiciones de Fernando Corbalán cuando señala que “Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También la del profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias…”. Considero que estos extraordinarios conceptos hacen de la profesión docente algo mágico y apasionante.
La lectura me hizo reflexionar también sobre otras cosas. Y es que en el diario quehacer docente frecuentemente pierdo de vista el lado humano del conocimiento. Creo que nunca es tarde para retomar el rumbo y que es hora de considerar el maravilloso descubrimiento del profesor Esteve: “que el objetivo es ser maestro de humanidad”.
Mi identidad como profesor no ha estado exenta de situaciones complejas. Originalmente no elegí esa profesión. Habiendo estudiado otra carrera me sentí atraído por la docencia y decidí incursionar en ella, pero inicié con una percepción errónea de su verdadera esencia. Yo quería aplicar los estilos de mis maestros de la escuela superior, creía que el rigor académico y la calidad consistían en mantener un nivel “elevado” en la exposición de contenidos, práctica que no resultaba adecuada para todos los alumnos. Hace ya un buen tiempo que me percaté del error y he tratado de tomar el camino correcto.
Mi percepción acerca de la poca valoración que algún sector de la sociedad le otorga a la profesión docente era algo que en mis inicios en la docencia me causaba cierto grado de insatisfacción. Hoy estoy plenamente convencido de que ser y sentirse útil, a través de la noble y maravillosa profesión docente, es un orgullo y una de las cosas más satisfactorias.
Mi confrontación con la docencia
Comento a ustedes que mi profesión de origen es la de ingeniero Topógrafo y Fotogrametrista, estudios que cursé en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional, en el D.F. de 1973 a 1977. Posteriormente, ya laborando como docente, consideré necesario complementar mi formación profesional inicial, por lo que estudié una especialidad en computación y una maestría en Administración en la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Mi inquietud de incursionar en la docencia surgió a raíz de que, al egresar de la Escuela de Ingeniería, obtuve un empleo en el IPN en lo que en ese tiempo se denominaba el Plan Nacional de Servicio Social, en el cual, por cierto, había prestado el servicio social, desarrollando las actividades inherentes al servicio en algunos municipios de mi estado natal, Zacatecas, dando apoyo topográfico a los proyectos de desarrollo municipales, dentro de las brigadas interdisciplinarias que el Poli distribuía en todo el país. Posteriormente, ya como trabajador del mencionado programa, coordiné la brigada asignada al estado de Yucatán, estando dentro de mis funciones otorgar diversas asesorías y orientaciones al grupo de jóvenes prestadores que estaban a mi cargo, actividad muy aproximada a las tareas de docencia, que me produjeron grandes satisfacciones y generaron en mí el deseo de, en un futuro, ejercer la labor docente.
No se dieron la circunstancias para que me pudiera integrar de inmediato a la práctica docente, presentándose en cambio la oportunidad de ingresar a la empresa Petróleos Mexicanos, ámbito laboral que consideré idóneo para, a través del ejercicio de la profesión, adquirir algunas experiencias en diversos aspectos de mi perfil profesional, desempeñando dichas tareas por un período cercano a los cinco años, al cabo del cual, tuve información, por parte de un amigo, de la necesidad que había, en el CETis 114 de Jerez, Zac., de un docente con el perfil adecuado para impartir las asignaturas de Topografía y Fotogrametría. Acudí al plantel, sustenté las entrevistas correspondientes y realicé los trámites necesarios, siendo todo favorable para que, en agosto de 1982, ingresara al subsistema DGETI, como docente de las asignaturas mencionadas, iniciándome en este apasionante mundo de la docencia, creo que como todos, con dificultades en relación con el control del grupo y con la planeación y organización adecuada de las actividades de enseñanza y aprendizaje.
Pienso que ser profesor es un privilegio porque la misión del educador tiene una gran relevancia en el desarrollo y crecimiento de un país, pues una nación cuyos habitantes tengan un buen nivel de educación y una sólida formación con base en los valores, resolverá más exitosamente su problemática en todos los órdenes. Siento un compromiso y una gran responsabilidad porque creo que debo dar buenas cuentas a la sociedad y porque en cada una de mis acciones hay implícito un mensaje, positivo o negativo, para mis alumnos. Pero disfruto el reto cotidiano que representa la práctica docente, porque en el proceso de contribuir a generar el aprendizaje aprendo de, y con los jóvenes, cosas nuevas todos los días.
Para mí ser docente en educación media superior representa la satisfacción de ser útil en algo tan relevante, significa autorrealizarme, disfrutar del reto cotidiano de contribuir a generar el aprendizaje, es la oportunidad de aprender enseñando, es comprometerse a través de ellos con lo trascendente, con la construcción de un mejor futuro, de motivarse con sus logros, de experimentar la maravillosa sensación de satisfacción cuando se produce el aprendizaje y percibir que en ese proceso pude aportar algo.
Es para mí motivo de gran satisfacción ejercer la noble tarea de la enseñanza, y a través de ella tener la posibilidad de contribuir a que nuestros jóvenes desarrollen al máximo sus potencialidades, para que, a partir de ellas, en un futuro, puedan insertarse con éxito en el campo productivo y en la sociedad, generando su bien propio y el bien común. Siento satisfacción cuando logro motivar los jóvenes y con entusiasmo participan en las actividades propuestas, contribuyendo a la construcción de su propio conocimiento.
Encuentro satisfacción en todas las actividades que conlleva la práctica docente, la lucha diaria que representa prever, implementar y aplicar las estrategias de enseñanza y aprendizaje, en los logros obtenidos al término de cada proceso, en la gratitud que me expresan algunos egresados y cuando me entero de casos de éxito de los que fueron mis alumnos.
Como docente tengo algunas insatisfacciones. Me produce insatisfacción, no alcanzar con mis alumnos los resultados esperados, no lograr motivar, convencer, provocar el debate animado, el cuestionamiento sustentado en argumentos razonados. Me siento insatisfecho por no contar con las herramientas psicopedagógicas suficientes para abordar con mayor éxito la práctica docente y por no haber hecho hasta ahora un mayor esfuerzo por buscarlas y apropiarme de ellas.
Mi inquietud de incursionar en la docencia surgió a raíz de que, al egresar de la Escuela de Ingeniería, obtuve un empleo en el IPN en lo que en ese tiempo se denominaba el Plan Nacional de Servicio Social, en el cual, por cierto, había prestado el servicio social, desarrollando las actividades inherentes al servicio en algunos municipios de mi estado natal, Zacatecas, dando apoyo topográfico a los proyectos de desarrollo municipales, dentro de las brigadas interdisciplinarias que el Poli distribuía en todo el país. Posteriormente, ya como trabajador del mencionado programa, coordiné la brigada asignada al estado de Yucatán, estando dentro de mis funciones otorgar diversas asesorías y orientaciones al grupo de jóvenes prestadores que estaban a mi cargo, actividad muy aproximada a las tareas de docencia, que me produjeron grandes satisfacciones y generaron en mí el deseo de, en un futuro, ejercer la labor docente.
No se dieron la circunstancias para que me pudiera integrar de inmediato a la práctica docente, presentándose en cambio la oportunidad de ingresar a la empresa Petróleos Mexicanos, ámbito laboral que consideré idóneo para, a través del ejercicio de la profesión, adquirir algunas experiencias en diversos aspectos de mi perfil profesional, desempeñando dichas tareas por un período cercano a los cinco años, al cabo del cual, tuve información, por parte de un amigo, de la necesidad que había, en el CETis 114 de Jerez, Zac., de un docente con el perfil adecuado para impartir las asignaturas de Topografía y Fotogrametría. Acudí al plantel, sustenté las entrevistas correspondientes y realicé los trámites necesarios, siendo todo favorable para que, en agosto de 1982, ingresara al subsistema DGETI, como docente de las asignaturas mencionadas, iniciándome en este apasionante mundo de la docencia, creo que como todos, con dificultades en relación con el control del grupo y con la planeación y organización adecuada de las actividades de enseñanza y aprendizaje.
Pienso que ser profesor es un privilegio porque la misión del educador tiene una gran relevancia en el desarrollo y crecimiento de un país, pues una nación cuyos habitantes tengan un buen nivel de educación y una sólida formación con base en los valores, resolverá más exitosamente su problemática en todos los órdenes. Siento un compromiso y una gran responsabilidad porque creo que debo dar buenas cuentas a la sociedad y porque en cada una de mis acciones hay implícito un mensaje, positivo o negativo, para mis alumnos. Pero disfruto el reto cotidiano que representa la práctica docente, porque en el proceso de contribuir a generar el aprendizaje aprendo de, y con los jóvenes, cosas nuevas todos los días.
Para mí ser docente en educación media superior representa la satisfacción de ser útil en algo tan relevante, significa autorrealizarme, disfrutar del reto cotidiano de contribuir a generar el aprendizaje, es la oportunidad de aprender enseñando, es comprometerse a través de ellos con lo trascendente, con la construcción de un mejor futuro, de motivarse con sus logros, de experimentar la maravillosa sensación de satisfacción cuando se produce el aprendizaje y percibir que en ese proceso pude aportar algo.
Es para mí motivo de gran satisfacción ejercer la noble tarea de la enseñanza, y a través de ella tener la posibilidad de contribuir a que nuestros jóvenes desarrollen al máximo sus potencialidades, para que, a partir de ellas, en un futuro, puedan insertarse con éxito en el campo productivo y en la sociedad, generando su bien propio y el bien común. Siento satisfacción cuando logro motivar los jóvenes y con entusiasmo participan en las actividades propuestas, contribuyendo a la construcción de su propio conocimiento.
Encuentro satisfacción en todas las actividades que conlleva la práctica docente, la lucha diaria que representa prever, implementar y aplicar las estrategias de enseñanza y aprendizaje, en los logros obtenidos al término de cada proceso, en la gratitud que me expresan algunos egresados y cuando me entero de casos de éxito de los que fueron mis alumnos.
Como docente tengo algunas insatisfacciones. Me produce insatisfacción, no alcanzar con mis alumnos los resultados esperados, no lograr motivar, convencer, provocar el debate animado, el cuestionamiento sustentado en argumentos razonados. Me siento insatisfecho por no contar con las herramientas psicopedagógicas suficientes para abordar con mayor éxito la práctica docente y por no haber hecho hasta ahora un mayor esfuerzo por buscarlas y apropiarme de ellas.
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